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Passos a seguir en el disseny instruccional d'una assignatura virtual/es

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Diseño instruccional

El diseño instruccional de una asignatura virtual pasa para reflexionar sobre diferentes aspectos, como por ejemplo cuáles serán fundamentos del curso, qué resultados de aprendizaje queremos lograr, qué las estrategias de enseñanza que queremos utilizar, que queremos evaluar...

Esta reflexión nos servirá para diseñar el curso de acuerdo con nuestras necesidades y las de nuestros alumnos, de forma que las herramientas y recursos de enseñanza/aprendizaje virtual se integran en el curso y nos permiten mejorar la experiencia de aprendizaje/enseñanza, ved un ejemplo sobre las posibilidades de un espacio virtual. Es importante que tengamos muy claro que la virtualización de la asignatura tiene que servir para mejorar nuestra experiencia docente y la experiencia de aprendizaje de los estudiantes, tenemos que enfocar el diseño de manera positiva y orientada a cubrir nuestros objetivos (Benson i Samarawickrema, 2007).

A continuación, os proponemos un camino a seguir para crear un espacio virtual de aprendizaje-enseñanza. Conviene saber que este documento es una hoja de ruta y que encontraréis información más detallada sobre los principales aspectos implícitos a la virtualización a las siguientes guías:

Análisis de necesidades y recogida de información sobre la asignatura

Cómo hemos comentado antes, el primero que se tiene que hacer es reflexionar sobre la situación donde se da la formación y tratar de recoger cuántas más datos mejor sobre este tema.

Primer paso: analizar el contexto donde se lleva a cabo la virtualización

Para empezar, tenemos que identificar en qué contexto vamos a realizar la formación. Podemos empezar para buscar una respuesta en las siguientes cuestiones:

Qué tipo de estudiantes tendremos? Hay que diseñar el curso considerando las competencias tecnológicas de nuestros estudiantes porque el seguimiento del curso no suponga una traba. Afortunadamente, hay muchos recursos y apoyo sobre la herramienta de aprendizaje virtual Moodle y la mayoría de estudiantes no tienen que tener ningún problema en este aspecto.

Qué número de estudiantes tendremos? Tenemos que tener en cuenta que el seguimiento de un curso virtual supone tiempo para hacer un seguimiento adecuado, para evaluar las actividades, para interactuar y comunicarnos con los estudiantes... Diseñamos el curso considerando la carga de trabajo del estudiante y la nuestra, adecuémoslo al número de estudiantes que tendremos a nuestro curso. Es difícil indicar un número ideal de estudiantes por curso, todo dependerá del grado de seguimiento que nos exigimos, de la dinámica de trabajo utilizada, de la autonomía que damos a los estudiantes, etc.


Qué competencias tecnológicas tenemos? Moodle tiene que ser una herramienta facilitadora del trabajo, no una traba para dar clase. Diseñamos el curso con motivación pero no nos imponemos funcionalidades que después no podamos dominar por falta de tiempo o para no disponer de la tecnología adecuada. Recordáis que el espacio virtual es flexible y se podrá mejorar o modificar en cualquier momento.

Compartimos un espacio geográfico? La virtualización completa de un curso permite que los estudiantes se puedan formar sin importar la situación geográfica donde estén pero, no olvidamos que las zonas horarias varían, pensamos en el público objetivo de nuestro curso cuando planificamos las fechas y horas de entrega de una actividad o convocamos una reunión virtual.

En la misma línea, tenemos que reflexionar sobre el rol que esperamos que adoptan nuestros estudiantes y sobre nuestro rol como docentes. Tenemos que considerar que el proceso de aprendizaje se tiene que planificar como un continuum donde predominio el trabajo del día a día. Dentro de este entorno podemos optar para combinar el trabajo colaborativo con el trabajo individual de forma que haya variedad suficiente de actividades como para satisfacer los perfiles de aprendizaje de todos los estudiantes. Igualmente, tenemos que pensar cuál será nuestro rol a lo largo del curso: no basta con asesorar los estudiantes porque se puedan formar a través del espacio virtual, se trata de acompañar la formación de los estudiantes en el entorno virtual de manera pro-activa. (Borges Sáiz, 2007: 6)

A grandes rasgos, el asesor lleva a cabo las siguientes funciones a lo largo de la formación:

  • Dar la bienvenida y las indicaciones iniciales a los estudiantes que empiezan.
  • Atender y resolver dudas y preguntas sobre los contenidos del material, la evaluación, y sobre el funcionamiento del curso. Para lo cual tendrá que comprobar su buzón de correo electrónico cada día.
  • Supervisar el progreso de cada estudiante y comprobar que sigue el ritmo marcado.
  • Alentar y ayudar quién se atrase.
  • Gestionar las calificaciones, peticiones y reclamaciones de los estudiantes.
  • Anotar errores que hay que corregir o mejoras que hay que incorporar al material para la próxima edición del curso.
  • Felicitar quién complete satisfactoriamente el curso.

En la guía de interacción y comunicación een un curso virtual encontraréis información sobre cóm hacer un buen seguimiento del curso.

Al aprendizaje virtual conviene que, además, ejercemos un rol de formador con una tarea docente más pro-activa. En este sentido, tenemos que comprometernos a realizar un seguimiento exhaustivo del curso, estando “presentes” la mayor parte del tiempo, y acompañar los estudiantes en el proceso de aprendizaje. Tenemos que fomentar el intercambio intel•lectual, hacer reflexionar los estudiantes a través de los contenidos... Es importante que nos planificamos y seamos conscientes del tiempo que disponen para llevar a cabo el diseño del espacio y la implementación, además, a lo largo del curso, tenemos que tener claro el tiempo del que disponemos para llevar a cabo la enseñanza y el seguimiento del estudiantes.

Una vez tenemos una imagen clara del perfil de los estudiantes del curso y de nuestro rol, tenemos que reflexionar sobre el contexto donde se da la formación para decidir qué grado de virtualización nos interesa. La virtualización de una asignatura se puede dar en diferentes grados. Hablamos de virtualización completa cuando la asignatura se diseña de forma que el profesor y los estudiantes no tienen que compartir un mismo espacio físico a lo largo de la docencia ni tampoco en otros contextos (tutorías, seminarios...).

Hablamos de virtualización semi-presencial (blended-learning) cuando algunos aspectos de la asignatura se diseñan por un contexto virtual pero otros continúan dándose en un espacio físico compartido. Según la Agencia para la Calidad del Sistema Universitario de Cataluña (AQU), se considerará que un título se ajusta a la modalidad presencial siempre que dos terceras partes o más de la docencia total requieran la presencia del alumnado al centro. El título que tenga una tercera parte o más de la docencia a distancia se considerará semi-presencial.

Dentro de la modalidad semi-presencial encontramos planteamientos de asignaturas donde el nivel de virtualización puede ser muy diferente: clases virtuales pero tutorías presenciales, algunas clases presenciales pero otros no, una clase inaugural presencial, una prueba final presencial y el resto no...). La estrategia docente puede ser también muy diversa en el aprendizaje semi-presencial y hay iniciativas muy innovadoras al alcance (ved, por ejemplo, las flipped classroom, donde los alumnos aprenden fuera del aula y practican en el aula).

Finalmente, encontramos aquellas modalidades de aprendizaje/enseñanza que incorporan herramientas de enseñanza/aprendizaje virtuales como recurso didáctico a las clases presenciales. En este caso, el espacio virtual es un instrumento para mejorar la experiencia de aprendizaje pero no hay grandes cambios pedagógicos o estructurales.

A continuación, retomamos los puntos de este apartado y os proponemos que respondéis a las siguientes cuestiones:

  • Cuál es el perfil de los estudiantes de la asignatura? Hace falta que tengamos conocimientos previos en la materia? Qué nivel de competencia en tecnologías tiene la media de los estudiantes?
  • De cuánto de tiempo disponga para diseñar, implementar y hacer el seguimiento de la asignatura? Necesitaré apoyo para implementar el curso?
  • Qué grado de virtualización se adapta mejor a nuestro contexto?

Las reflexiones que sacáis os servirán para tomar decisiones de diseño de acuerdo con el contexto del curso.

Segundo paso: identificar los resultados de aprendizaje, competencias y contenidos del curso

Una vez tenemos claro el contexto en que se desarrollará la formación es el momento de definir cuáles serán los resultados de aprendizaje que queremos obtener de la formación, qué contenidos vamos a desarrollar y qué son las competencias vamos a trabajar. En definitiva, qué elementos son necesarios y formarán parte de la evaluación de la asignatura.

Conviene reutilizar el trabajo ya hecho, por esto, si ya hemos definido los resultados de aprendizaje, los contenidos y las competencias a la guía docente, no hace falta que los repensem, basta con tener muy clara la conexión entre resultados de aprendizaje, contenidos y competencias que se tienen que lograr para obtenerlo. Esta información estará relacionada directamente con las actividades que plantearemos al curso. Si no tenemos un documento con esta información, podemos empezar para identificar qué actividades forman parte de la asignatura y, a partir de aquí, identificar qué perseguimos con estas actividades (resultados de aprendizaje, competencias que se trabajan...).

En esta fase podemos hacernos las siguientes cuestiones:

  • Cuál son los resultados de aprendizaje de la asignatura?

Si utilizamos los resultados de aprendizaje que hemos recogido a la guía docente, sólo nos hay que pensar qué actividades nos servirán para grabar su adquisición (pruebas, trabajos, exposiciones...)

  • Qué competencias tiene que desarrollar el estudiante para lograrlos?

siguiendo la guía docente, fijaos en las competencias que queréis trabajar con los estudiantes y pensáis en los recursos que usaréis.

  • Cuáles serán los contenidos del curso?

Pensáis cuáles serán los grandes conceptos o temas que trata el curso y cómo se estructuran (de más general además particular, por orden cronológica, por casos...)

Por ejemplo, podemos empezar rellenando la ficha 1 de diseño instruccional del espacio, nos ayudará en el proceso de identificación de las estrategias de aprendizaje y las herramientas y recursos que necesitamos porque los estudiantes obtengan un determinado resultado de aprendizaje. A continuación, os mostramos un ejemplo de ficha con los campos llenados (haced clic a la ficha para ampliarla).

ejemplo de ficha

Definición del diseño instruccional

Tercer paso: Diseño de las actividades y la evaluación

Hace falta que reflexionamos sobre el tipo de actividades o pruebas que formarán parte de la evaluación de la asignatura. Es recomendable diseñar el contenido del curso en armonía con las pruebas evaluables. Por ejemplo, si la prueba con más pes a la nota es la elaboración de una análisis crítica sobre un tema, tenemos que poner a disposición del estudiante los instrumentos necesarios porque pueda hacerse una idea del tema tratado (recursos textuales, visuales o actividades de debate) y actividades donde se desarrolla su capacidad para hacer valoraciones críticas (como por ejemplo los foros).

Podemos partir del que ya tenemos, mirar como lo hacíamos a las clases presenciales, qué recursos y actividades considerábamos, qué metodología de enseñanza utilizábamos y tratar de buscar un equivalente satisfactorio. No dejáis de lado las mejoras que os puede aportar Moodle en la creación de recursos y actividades así como para hacer un seguimiento(ved la guía de recursos y actividades y la guía de interacción y comunicación, para más información).

La ficha 2 de actividades nos servirá para recoger esta información. Por un lado, conviene que describimos las actividades que formarán parte del curso para tener el máximo de información a la hora de escoger la actividad o recurso equivalente a Moodle. Por otro lado, es necesario tener muy clara la evaluación del curso. Qué actividades forman parte de la evaluación y qué pes tienen? Nuevamente, la ficha 2, y especialmente, los apartados para preparar la evaluación, nos pueden servir recoger en un documento toda esta información y para reflexionar al respeto.

No olvidamos que además información recogemos en esta fase más fácil será la implementación del curso. Cuando rellenamos la ficha 2 de actividades, tenemos que asegurarnos que tenemos toda la información necesaria sobre cada recurso o actividad:

Con respecto a las actividades evaluables, identificáis cuáles son realmente las actividades con más pes a la nota y consideráis la co-evaluación para el resto de actividades. De este modo, podremos "liberarnos" en aspectos de carga de trabajo y dedicar más tiempo a hacer un seguimiento detallado de las actividades que trabajan los conceptos nucleares y los resultados de aprendizaje más importantes. En Moodle, la actividad Taller nos permite crear ejercicios de evaluación entre iguales, otra alternativa es la utilización de cuestionarios de evaluación automática.

Antes de pasar al siguiente paso, repasamos que todas las actividades se corresponden con los resultados de aprendizaje de la asignatura. Si procede, crearemos actividades nuevas para cubrir resultados de aprendizaje que no hayamos trabajado o por el contrario, añadiremos nuevos resultados de aprendizaje que no hubiéramos identificado.

Una vez tenemos claro qué queremos tenemos que traducir las actividades y recursos a actividades de Moodle dentro de lo posible, os será muy útil consultar la guía de recursos y actividad y la consultar la tabla de recursos y actividades Moodle donde encontraréis información sobre las potencialidades de cada actividad o recurso. Es muy recomendable que conozcáis todas las herramientas que tenéis al alcance para encontrar aquellas que mejor se adaptan a vuestras necesidades.

Cuarto paso: Dinámica de trabajo y estructura del espacio

Una vez tenemos claros cuáles serán los resultados de aprendizaje y como los evaluaremos, tenemos que formalizar la metodología que utilizaremos para trabajar los contenidos del curso. En este punto, nos puede ayudar la redacción de un guión donde explicamos la dinámica de trabajo general para llevar a cabo las actividades del curso y lograr los conocimientos y las competencias deseadas. No hace falta que hacemos una aproximación demasiada teórica, basta que definimos una dinámica de trabajo donde se refleje la interacción profesor-estudiando en el proceso de aprendizaje-enseñanza. Miramos de reutilizar al máximo aquello que tenemos definido ya a la guía docente de la asignatura.

En el caso de empezar de cero, si no tenemos un diseño de asignatura presencial en qué basarnos o no queremos utilizarlo, quizás nos conviene utilizar la técnica del guión instruccional para diseñar la asignatura, se trata de elaborar un guión donde narramos la experiencia del estudiante cuando entra a nuestro espacio, el que encuentra, el que tiene que hacer para seguir el curso y superar la asignatura, etc. De este modo podréis identificar los elementos necesarios para lograr los conocimientos y las competencias deseadas, y de estos, aquellos que formarán parte de la evaluación del curso. Podéis encontrar más información aquí (en inglés) o aquí. La dinámica de trabajo tiene que reflejarse al apartado VII de la ficha 1. Para explicar la dinámica de trabajo del espacio podemos grabar un vídeo-explicativo, donde muestramos el contenido de nuestro espacio y explicamos qué tienen que hacer los estudiantes para participar y seguir la asignatura.

Con respecto a la planificación del curso, Moodle ofrece muchas posibilidades para diseñar el espacio de acuerdo con nuestras necesidades, consultáis la guía sobre estructuración del espacio Moodle. Además, la herramienta “Plan de trabajo” añadida a Moodle nos puede servir también para programar la planificación del curso y presentarla después a los estudiantes.

Para aseguraros unos bonos resultados en esta fase, os planteamos una serie de cuestiones que os ayudarán a reflexionar sobre las diferentes metodologías de trabajo que utilizaréis al espacio y sobre la misma estructura de este:

  • La configuración del espacio se hará por temas o por semanas?
  • Tengo claros cuáles son los grandes conceptos que trabajaré a lo largo del curso?
  • La carga de trabajo de cada actividad es coherente con los criterios de evaluación?
  • Hay suficientes materiales o estrategias para documentarse sobre cada uno de los contenidos?
  • Hay suficientes actividades para trabajar las competencias necesarias?
  • La dinámica de trabajo me permite hacer un seguimiento adecuado y facilita la participación y la comunicación necesaria?

Los resultados de esta reflexión se pueden recoger al apartado VI y VII de la ficha 1.

Definición de las características del espacio /espacios y validación de materiales y diseño

Quinto paso: Creación y descripción de cada una de las actividades y recursos

En este paso nos centraremos en la descripción exhaustiva de cada una de las actividades y recursos del espacio. Primero, elaboraremos una relación de las actividades y recursos que tenemos que incluir al espacio , la ficha 3 nos puede servir de plantilla de trabajo y en la guía de recursos y actividades encontraremos información sobre actividades y recursos Moodle que nos pueden interesar. Es importante que a la ficha recogemos no solamente las actividades que forman parte de la evaluación sino también las que sean complementarias. El mismo ocurre con el recursos (materiales de estudio, vídeos, etc.), la relación de recursos tiene que incluir los materiales primarios y complementarios. En resumen, todo aquello que hayamos de visualizar al espacio virtual. Podemos utilizar la información recogida a las fichas 1 y 2 para identificar las actividades y recursos necesarios y añadir de nuevos si procede.

Una vez tenemos la lista terminada, es el momento de crear las actividades y recursos al espacio Moodle, siguiendo la estructura que hemos determinado al paso anterior. Cuando redactamos, no olvidamos tener en cuenta las normas básicas para escribir en la red (Netiquette).

Cuando creamos cada una de las actividades conviene que explicitamos el procedimiento, los objetivos y los criterios de evaluación a la descripción de cada actividad y que explicamos el porque de cada recurso y qué os tenemos que hacer. Podemos utilizar los datos recogidos en la ficha 2 de actividades para recuperar información útil (ved los ejemplos de descripción).
<u>Ejemplo de descripción de una tarea<u>Ejemplo de descripción de un cuestionario

Es importante que no descuidemos la retroacción que daremos los estudiantes a cada una de las actividades, a lo largo de esta fase tenemos que acabar de perfilar este aspecto. Si procede, redactaremos las retroaccions generales, elaboraremos las rúbricas de evaluación o estableceremos los criterios para una evaluación guiada. Con respecto a los recursos documentales (documentos, libros, vídeo-presentaciones...), pensamos con tiempo si tenemos que digitalizar algún material o hacer de nuevos para nuestro curso. Para recibir apoyo en este aspecto, podemos visitar La Factoría,donde encontraremos numerosos recursos y software para la docencia 2.0. Hay que dar un formato adecuado a los recursos documentales, mirar que siempre traen un título identificativo, que la estructura es clara en el caso de documentos... Cuando denominamos los ficheros que después subiremos al espacio, utilizamos nombres descriptivos y evitamos las abreviaturas (por ejemplo, ‘contabilitat_auditada.pdf’ y no ‘ca.pdf’)

Sexto paso: Configuración de las herramientas de comunicación y revisión de la configuración del resto de elementos del curso

Para garantizar una buena comunicación con los estudiantes y entre ellos. Por ejemplo, hace falta que nos aseguramos que los foros están bien configurados. Si hemos creado actividad de trabajo en grupo, es el momento también de verificar que están bien configuradas y que la dinámica de trabajo está clara. Comprobaremos todas las fechas de entrega y en el caso de haber integrado el plan de trabajo con la herramienta “Pla de trabajo”, comprobaremos que todas las tareas que queríamos están incluidas.

En definitiva, en esta fase comprobaremos que la configuración de las actividades y recursos del espacio permitirá la comunicación e interacción esperada (ved la guía de interacción y comunicación para más información).

Séptimo paso: Revisión de la parrilla de calificaciones

Finalmente y antes de pasar a la fase de prueba del espacio, conviene que revisamos la parrilla de calificaciones, y si procede, la configuramos adecuadamente. Si he integrado el plan de trabajo al espacio virtual, podéis consultar más información sobre este tema en la documentación específica.

Testeo y mantenimiento

Octavo paso: testeo

Antes de abrir las puertas de nuestro espacio virtual conviene comprobar que todo está bien. Se trata de hacer una simulación y probar todas las funcionalidades de que dispone el curso con el rol de estudiante y de profesor para asegurarnos que todo funciona como esperamos.

Encontraréis más información sobre este aspecto y una plantilla para probar el espacio al final de la guía de <u>estructuración del espacio.

Noveno paso: Planificación del seguimiento y mantenimiento

Para garantizar el seguimiento de los estudiantes, os recomendamos que recogéis y editáis los mensajes de seguimiento y consejos que os interesan de la guía de interacción y os ponéis avisos en un calendario (como por ejemplo el calendario de Moodle) para facilitaros el seguimiento de los estudiantes. Por ejemplo, os podéis poner un recordatorio semanal sobre verificación de la actividad de los estudiantes o avisos que os recuerdan la proximidad duna data de entrega para informar los estudiantes con tiempos...

Igualmente, me de tener presente que a lo largo del curso tenemos que asegurar el mantenimiento del espacio. Por ejemplo, si hemos estructurado el curso por temas y la metodología incluye que sólo esté visible el tema en curso, tenemos que asegurarnos que los elementos que corresponda están visibles y ocultar los elementos que no corresponda, según nuestros intereses.

Décimo paso: Disfrutar del espacio virtual

En este punto, acaba el proceso de diseño instruccional, es momento de presentarlo a los estudiantes y empezar el curso. Hay que tener presente que este espacio no es estático, lo podremos modificar siempre que queramos para adaptarlo a nuestras necesidades o mejorarlo, si queremos hacer un cambio y no sabemos como, no nos tenemos que quedar parados, contactaremos con el personal de apoyo Moodle de la casa.

Más información

Otras guías para la virtualización de una asignatura:

Documentación sobre Moodle de la URV

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